Bruja + Artista = Bruja del Arte.
- Alfonsina Andre
- hace 3 días
- 4 min de lectura
"Tanto el artista como la bruja van a convocar, dar forma a la realidad, crear algo que antes no existía o acceder a información que antes no poseían."

En mi post anterior hablamos de reimaginar al arte como un ritual y exploramos los paralelismos entre el artista y la bruja.
Hoy quiero ir un paso más allá y proponerte: ¿qué pasaría si en lugar de compararlos los fusionamos bajo un mismo arquetipo? Muchas veces lo que creemos separado son, en realidad, las dos caras de una misma moneda.
Bruja + Artista = Bruja del Arte.
La bruja, en su sentido más antiguo, era la persona que sabía leer señales invisibles como el cambio de las estaciones y el uso medicinal de las plantas de temporada. Era la persona que podía moverse entre lo que se ve y lo que se percibe. Acompañante de los ciclos de vida, muerte y renacimiento, usaba símbolos, rituales ancestrales y materiales del mundo tangible para acceder a capas de la realidad que escapan al pensamiento racional. Le pedía a un poder superior la supervivencia de su pueblo, la buena cosecha y que las condiciones meteorológicas fueran favorables.
El artista, por su parte, es aquel que domina una técnica u oficio donde manipula algún tipo de material. Antiguamente también eran los artesanos, los filósofos e incluso los científicos del Renacimiento. Sus obras son siempre un espejo del tiempo y espacio en el que existen. Toda creacion esta cargada del contexto de su mundo: sistemas sociales, creencias religiosas y las reglas invisibles de como son las cosas.
Lo que tienen en común la bruja y el artista , es más profundo que lo que los separa. Ambos trabajan con la materia del mundo para comunicar algo que está más allá de ella. Esta fusión mezcla la practicidad del medio y el oficio con la conexión o percepción de algo más grande que solo el “yo”.
Forma y función

Si traducimos esto a las manifestaciones creativas a lo largo de la historia, podemos encontrar brujas del arte en todas partes: pintando en las paredes del Paleolítico hace más de 100,000 años antes de nuestra era, creando figurillas de fertilidad en el Neolítico hacia el 5,000 a.D. , inscribiendo runas en Noruega hace 2,000 años, haciendo máscaras para conectar con los ancestros en prácticamente todas las culturas de África, Asia, las Américas y Oceanía, recreando leyendas y danzas rituales que sobrevivieron como sincretismos entre la sabiduría de los pueblos originarios y el nuevo orden.
Las brujas del arte aparecen en lo religioso y en lo cotidiano, en los museos, en las iglesias y en la arquitectura. Siempre han existido: en las cuevas, en los templos, en los conventos, en los movimientos sociales, en los circos, en los manicomios.
Lo que une a todas estas expresiones no es el estilo ni la técnica — es la intención. La bruja del arte manipula y juega en la intersección de la forma (material, color, medio) y la función (propósito), porque sabe que la magia no se encuentra en la creación final, sino en el proceso de crearla: en los simbolismos que comunican con lenguajes sutiles y en la alquimia que sucede cuando encuerpamos el proceso creativo.
La trascendencia creativa
Dándome el permiso de explorar este concepto, me atrevo a decir que:
Bruja del arte es aquella persona* que puede conectar con algo trascendental dentro de su psique al momento en que se entrega a su proceso creativo.
* Cuando hablo de persona no estoy aclarando genero ni sexo. Exploraremos el termino "bruja" como el arquetipo que integra todos los generos, asi como cuando hablo de "el artista" no me refiero solo a hombres.
Nótese que no estoy hablando de talento nato ni de obras maestras. Estoy hablando de la experiencia del sujeto creador — de lo que te sucede mientras estás creando. Ese es el espacio donde sucede la magia. Ese es el ritual.
Y lo más interesante es que ese espacio no le pertenece (exclusivamente) a los artistas de bellas artes ni a las brujas de Disney. Le pertenece a cualquier persona que decida, aunque sea por un momento, destapar su propia lata de lombrices creativas.
Piénsalo de esta forma; Si el arte es un ritual, la obra es el rezo.
5 señales de que eres una Bruja del Arte
Comienzas una actividad creativa y sin darte cuenta, el tiempo se distorsiona : puede volverse lento, denso, o de repente ya pasaron tres horas y no sabes a dónde fueron.
Ves una pintura o escuchas una canción, y tu cuerpo responde antes que tu mente: se te pone la piel de gallina, te viene una imagen a la mente, recuerdas un olor, persigues al beat con un pie.
Terminas una creación y genuinamente no sabes cómo llegaste ahí. Casi se siente como que algo — o alguien — más estuvo dirigiendo el proceso.
Después de bailar libremente, sin juicios y sin vergüenza, algo en tu cuerpo se resetea. Sientes que caminas mas ligero, respiras mas tranquila o sientes la energia renovada.
Vas recolectando elementos que despiertan tu creatividad: plumas, piedras bonitas, elementos de un mismo color.
¿Suena cotidiano, verdad? Nada del otro mundo.
Ahí es exactamente donde se esconde la magia; en lo ordinario, esperando ser reconocida por quienes deciden mirar mas profundo.
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En el próximo post vamos a hablar de por qué nos da tanto miedo mostrar lo que creamos, y por qué ese miedo no es personal, sino histórico.
Con mucho amor,


Leyendo esto mientras preparo una poción en mi caldero y organizo mis pequeños tesoros ✨ modo en-brujarte